Marta en Londres: La odisea de encontrar un “job” en Inglaterra

Marta en LondresDesde siempre me atrajo la aventura de volar a otros lugares y ver si realmente la vida allí es como nos la describen las pelis…Mi primera aventura “abroad” tuvo lugar en París gracias a una estancia Erasmus. Sin embargo, y muy a pesar de mi amor por la patrie, debo decir que la verdadera experiencia de buscarme las castañas fuera, tuvo lugar en el agitado Londres. ¿El motivo? En Francia estudiaba con todo pagado y en Inglaterra intenté poner en práctica lo que ya había estudiado para literalmente vivir de ello.

Por motivos económicos, personales y vocacionales, el caso fue que me planté en esta isla, en la cual pasé por una odisea vivida y compartida por muchos: la de encontrar un trabajo.

Iniciativa propia + inglés
Cuando aterrizas en una ciudad como Londres enseguida entiendes que la frase “el que no corre vuela” es totalmente cierta. En esta ciudad todo ocurre más rápido que en España: lo bueno y también lo malo. De ahí que al cabo de dos días literalmente me espabilase y diseñara un plano mental del callejero londinense para dejar en mano mis CVs.

Cuando llegas aquí, tienes que localizar todos esos lugares que pueden ayudarte a encontrar un empleo. El primero, sin duda, el Jobcentre, una especie de oficina del Inem, pero con trabajos disponibles. Aquí es donde por primera vez te enfrentas a alguien al que simplemente no le vale que llegues de España para trabajar en el Reino Unido. He aquí la primera oportunidad de soltarte con el idioma (¡bajo ningún concepto pedir un traductor!), preguntar lo que no sabes y hacerte valer ante sus ojos. A diferencia de Fernando Torres u otros futbolistas españoles en UK, a los que les ofrecen tutores personales, los que somos de carne hueso no tenemos otra elección que aceptar lo primero que nos llega aunque sólo sea por la disculpa de empezar a comunicarnos en inglés.

Experiencia laboral + inglés
De lo que siempre nos acusan a los españoles es de la falta de experiencia laboral y del bajo nivel de idiomas, léase en mayúsculas, el nivel de INGLÉS.  Frente a lo primero, en muchos casos, no se puede hacer nada, ya que es un poco como el pez que se muerde la cola… Sin embargo, el segundo problema tiene solución.

No nos vamos a engañar. El no hablar inglés bien, aunque puedas presumir de experiencia en tu campo, no te regala un trabajo con buenas condiciones laborales. Por ese motivo, todos hemos pasado por cafés, agencias de azafatas, restaurantes y toda esa serie de part-time jobs que desafortunadamente te hacen llegar a casa hecho polvo y con muy pocas ganas de seguir buscando ofertas en internet. Eso sí, toda estancia en ellas son clave para perder el miedo al idioma, relacionarte con el público británico, hacer contactos y a veces llevarte regalos a casa. Una vez trabajando para la World Travel Market conseguí llevarme un bocata de jamón de jabugo durante cinco días consecutivos (¡Trabajaba en el stand de Andalucía!)

World Travel Market
¡Trabajaba en el stand de Andalucía!

En cualquier caso, creo que es imprescindible retarse a uno mismo y de alguna forma ponerse un límite a la estancia en estos lugares de paso: Mejorar el inglés y volar.

Seguridad en ti mismo + inglés
Esta es la última combinación mágica, muchas veces tan difícil de conseguir, pero una vez alcanzada hace que te sientas inmensamente satisfecho y como dice la canción “I´m gonna get dressed for success”.

En Inglaterra la seguridad en uno mismo y el idioma van de la mano. Y esto especialmente se ve en las entrevistas de trabajo, auténticas pesadillas para cualquier español en la isla. En primer lugar porque a la ya complicada tarea de venderse uno mismo, se le suma la dificultad del idioma. Recuerdo hace meses una entrevista en un centro de secundaria en el que tras pasar por los 30 peores minutos de mi vida (me refiero a dar una clase de español delante de 20 monstruitos chillando mientras tú hablas) tuve que enfrentarme a tres hombres de corbata-con peor cara que esos que caminan por la City a las 8.00 de la mañana-, los cuales me bombardearon a preguntas que, siendo sincera, olvidé antes de intentar contestar.

Pero pasaron los meses y por supuesto no desistí en mi búsqueda de la felicidad. Un día vi la oferta de mi actual trabajo en internet y tras una corazonada mandé mi CV. Habían pasado los meses y la verdad es que disponía de las tres combinaciones mágicas: Mostré iniciativa, tenía experiencia (aquí sí, no como en el cole) y sobre todo, hablaba inglés.

Dicen que después de la tormenta siempre llega la calma… ¡Y la verdad sea dicha! En algunos momentos deseé cogerme un avión y give up, como dicen aquí. A día de hoy me alegro de no haberlo hecho (por supuesto no dejaré de coger aviones cuando la morriña me ataque), ya que por el camino conseguí más de una recompensa: un trabajo, amigos, historias y… ¡Mucho, mucho inglés!

Mas de Marta en Londres

More from wellingtonhousebcn

Thursday 30th June, Plaça Catalunya Protesters Removed by Police

Plaça Catalunya Back to Normality? Plaça Catalunya was a crazy site this...
Read More

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Desde siempre me atrajo la aventura de volar a otros lugares y ver si realmente la vida allí es como nos la describen las...
" />